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Por Diego Nofal, para Jujuy Diario

Mientras espero ansioso el final de mi aislamiento y el alta definitiva para volver a disfrutar de una empanada en la terminal vieja como entremés matutino, he decidido dejar de leer las noticias nacionales. Es, sin dudas, imposible seguirle el ritmo a este país, donde para decorar una fiesta de hambre y despilfarro se ha decidido repartir, como suvenir, penes de madera.

Sí, pero no es lo único que se repartió, también se repartió obra pública. En ese reparto a Jujuy podría haberle tocado dinero para obras, pero le tocó un pene. Lo paradójico es que ser obsecuente del Gobierno nacional tampoco garantiza dinero para infraestructura, Santiago del Estero, con el genuflexo Gerardo Zamora a la cabeza, fue a buscar fondos, pero volvió con el suvenir, el más chico de todos.

Pero, para ponerle seriedad a esta editorial, vamos a poner en contexto al lector. El Ministerio de Salud, sí el mismo que mientras pasamos el mes 7 del año tiene menos del 12% de la población vacunada con la dos dosis, decidió comprar 10 mil penes de madera por 13 millones de pesos. No, no es una broma. La justificación es que se utilizará para dictar clases de Educación Sexual Integral (ESI).

La ESI es fundamental, desde mi punto de vista su obligatoriedad es y será uno de los mayores logros legislativos del siglo. Lo aclaró la ministra. “Gracias por la inesperada difusión de los #PenesDeMadera. El debate generado no hace más que visibilizar y confirmar cuánto necesitamos Educación Sexual Integral (ESI) en nuestra sociedad”, dijo Carla Vizzotti canchereando la situación, como si a este país no se le hubieran muerto 100 mil personas por la pésima gestión del Ministerio del cual forma parte desde diciembre del 2019 y el que encabeza hace ya varios meses.

Para que la justificación de la ministra tenga algo de cierto deberíamos obviar la ley nacional sobre ESI. Sobre todo deberíamos obviar la información que hoy tiene la página oficial, que señala como órgano de aplicación y ejecución de la norma de educación sexual, adivinen a quién ¡sí, acertaron! ¡Al Ministerio de Educación!  Pero bueno, no vamos a pedirle a este Gobierno que cumpla la ley, no hay nada más gorila que eso.

Hablando de leyes, esta semana vivimos el show “Persiguiendo a Cristina”, pero se transmitió en vivo. La presidenta de la Nación (no, no me equivoqué, todos sabemos que ella preside el país) hizo su cadena nacional por el Memorándum con Irán, dijo que la causa en su contra era un mamarracho jurídico, no como el Memorándum que es una obra de arte legislativa armada para garantizar la impunidad de los autores de un atentado terrorista en el país.

Más de una hora de cantaleta sobre persecuciones políticas y el dolor de su honor y el de su familia que fueron mancillados. A esa misma hora, en otro lugar, los parientes de las víctimas de la AMIA realizaban un acto pidiendo justicia por los muertos en el atentado. ¡Qué ilusos! Piden justicia en Argentina. Bueno muchachos, justicia no tenemos, pero hay 10 mil penes de madera, uno de esos es para ustedes.

En el ámbito local, no hubo penes de madera, pero pasó de todo un poco. Las derrotas de la oposición más férrea a Gerardo Morales no cesan jamás. Por un lado se aprobó la ley de producción industrial de cannabis y mientras otras provincias empiezan a analizar los beneficios de la siembra y producción, Jujuy ya les sacó dos años de ventaja. Quienes más criticaron este proyecto eran del orbe del oficialismo nacional, inclusive Alejandro Snopeck dijo hace menos de un mes que Jujuy marchaba a convertirse en un narcoestado. Hoy no saben dónde esconderse, se llevaron su suvenir e hicieron mutis por el foro.

Por otro lado, Rubén Rivarola, de cara a las elecciones de septiembre y noviembre, logró encolumnar a la gran mayoría de las agrupaciones políticas peronistas bajo el sello del PJ-Frente de Todos dejando fuera a los sectores más cercanos a Milagro Sala.

Ya que la mencionamos, vamos a detenernos en un hecho acaecido hace una semana. El acampe por la libertad de Milagro Sala. Dijeron que 2.000 carpas iban a instalarse en la Plaza de Mayo para pedir por su libertad. No juntaron ni 20 y lo justificaron con la pandemia. Inclusive ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación, Jorge Ferraresi, inauguró en el hall central del ministerio, una muestra fotográfica en homenaje a la dirigente. Cuando le ofrecieron a Ferreresi liberar a Sala y mandarla a Buenos Aires a militar y discutir con él el reparto de casas y terrenos, dijo: “no gracias, prefiero el suvenir”.         

En este país no paramos de sorprendernos, mientras 6 de cada 10 chicos no comen. Las escuelas están vacías, los hospitales están colmados y la inflación superó el 50% interanual la casa política kirchnerista sigue en su país imaginario. Se aumentan los sueldos un 40%, consiguen vacunas y lugares en los aviones que les son negados a otros, nos cancherean por twitter, mientras nosotros tarareamos la canción de un Atahualpa Yupanqui inclusivo, “le penes son de nosotres, las vaquitas son ajenas”.