Emilio Pérsico, Tarjeta alimentar

Los movimientos sociales empezaron a marcarle la cancha a Alberto Fernández que no encuentra el rumbo. El presidente lanzó una medida que pensó que sería bien recibida por los sectores populares, pero se encontró con una fuerte resistencia. Antiguos aliados como Juan Grabois y Emilio Pérsico lanzaron duras críticas a los aumentos en la tarjeta alimentar y exigieron que ese dinero se invierta en generar fuentes de trabajo.

“La Tarjeta Alimentar nos incluye como consumidores pero eso no es inclusión social, la única inclusión es el trabajo. No resuelve el problema de la inflación. La tarjeta es pan para hoy y hambre para mañana. El Estado como último empleador tiene que garantizar trabajo. La otra tarea tiene que ver con que hay cuatro millones de trabajadores y trabajadoras de la economía popular que casi no reciben ninguna ayuda del Estado”, señaló Pérsico.

El dirigente exige que Alberto cumpla con la promesa de construir 1 millón de viviendas a través de las cooperativas de trabajo que manejan los movimientos sociales. “Si el Estado volcara lo invertido en ayuda directa al programa Potenciar Trabajo se podrían construir 260 mil viviendas por año. Sería un capital social enorme. En 4 años de gobierno serían un millón de viviendas o pequeña obra pública. ¿Qué significa eso? Los recursos que pone el Estado en la tarjeta Alimentar”, señaló el dirigente.

“Todo lo que el gobierno asiste se va por la canaleta de la concentración de la riqueza y la llevan al exterior de manera legal, no lo hacen escondidos. Esto ya nos está generando tensiones con el gobierno”, dijo, por su parte Esteban «El Gringo» Castro, que al igual que Pérsico salió a cuestionar la ayuda social del gobierno de Alberto Fernández.

“El aumento significa 200 pesos por dia por chico y si la inversión es 250.000 millones anuales, El estado paga 1500 millones de comisión (0,6%). Los comerciantes 2.250 millones de comisión (0,9%) . Las finanzas se llevan 3.750 millones de los pobres. Esa misma inversión significa la construcción de 260.000 casas por año y un millón de puestos de trabajo”, afirmó Gildo onorato en consonancia con Pérsico. Las ayudas sociales, que fueron la base electoral del kirchnerismo, ya no dejan conforme ni a su propia gente.

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